Esto es algo que conseguí hace muchos años atrás, me gusto tanto que lo guardé y ahora quiero compartirlo con ustedes, (¿a quien le hablo si nadie visita mi blog?).
Yo no tenía ganas de reír, tú reías para no
llorar, yo le guiñaba un ojo a mi nariz, tú consolabas a tu
soledad. Yo sin ninguna escoba que vender, tu con mil y una noches que
olvidar, a mi
no me quería un hombre, a ti se te moría una
ciudad. Tu habías perdido el ultimo autobús, a mi
me habían echado de otro bar, los mismos alfileres de vudú,
el mismo cuento que termina mal. Pero quiso el cielo bautizar el suelo con
su gota a gota, y con champú de arena para tu melena de muñeca
rota, y tu mirada azul me dijo a cara o cruz y mi alma
de tahúr lo puso a doble o nada. Y los peces de colores de
mis botas y tus marchitos zapatitos de tacón, locos por naufragar
salieron a bailar al ritmo de la lluvia sobre las capotas el rock and roll
de los idiotas. Yo no venia de ningún país, tu ibas camino de
cualquier lugar, conmigo no contaba el porvenir, de ti no se acordaba el
verbo amar. Yo no jugaba para no perder, tú hacías trampa para
no ganar, yo no rezaba para no creer, tú no besabas para no soñar. Y
sin equívocos de vodevil ni alertas rojas en el corazón el
dios de la tormenta quiso abrir la caja de los truenos y trono, porque quiso el
cielo bautizar el suelo con su gota a gota, y con champú de
arena para su melena de muñeca rota, que disparate de partida de ajedrez
con una partenaire adicta al jaque mate. Y tu bolso como un nido de
gaviotas y mi futuro con pan duro en el cajón, locos por naufragar
salieron a bailar al ritmo de la lluvia sobre las capotas
el rock and roll de los idiotas. Capeando el temporal salieron a
bailar como dos locos bajo el temporal de notas, el rock and
roll de los idiotas, como tu y como yo.
0 comentarios:
Publicar un comentario