Por favor, déjame hablar con ella.
Dijo y la voz se le quebró, había estado llorando se le
notaba en los ojos, se había encontrado con su mejor amiga saliendo de la casa
del amor de su vida, el amor que él había destrozado.
No.
Mary...
¡NO! La has destrozado, la has matado. ¿Acaso sabes cuánto
ha llorado?, -resopló- claro que lo
sabes, lo sabes perfectamente. No ha comido, no se ha duchado, ni siquiera ha
salido de la cama por 5 días, 5 putos días. No quiere verte…
¿Ella dijo eso?
No quiero que la veas, ni hoy, ni cuando se recupere, o cualquier
otro día de los años que te quedan de vida, sabes que tendrá que hacer terapia.
No te quiero alrededor, no te quiero en su vida, la quiero ver feliz pero eso
no sucede si tu estas cerca. Ella no lo sabe, y juré no decírselo pero desde el
primer día que te vi, me di cuenta de lo eras realmente, todos se dieron cuenta
menos ella, así que vete antes de que en realidad muera y no podamos hacer nada
por ella. Tu no cambiaste sigues siendo el mismo cretino de siempre y no me
importa si tú en verdad la amas, lo que haces es lastimarla, te odio, te odio
tanto que estoy necesitando de todo mi auto-control para no darte una golpiza
en este momento. Ella no está para ti, no está para nadie porque aunque el corazón
no pueda romperse…. Tú se lo has roto.
Se dio la vuelta para irse
Y, Tom…
¿Sí?
Nunca tuvimos esta conversación.
¿Cual conversación?.

0 comentarios:
Publicar un comentario